martes, 24 de abril de 2012

¿Qué hábitos de vida nos ayudan a mejorar la fertilidad?


El estrés, el alcohol o el sobrepeso afectan negativamente a la posibilidad de

tener hijos


Querer concebir y no poder. La infertilidad es un problema que, en la actualidad, se calcula afecta a unos 70 u 80 millones de parejas en todo el mundo. Y aunque es la edad materna avanzada la que a día de hoy se considera uno de los principales factores epidemiológicos, existen también otros aspectos relacionados con los hábitos de vida de los padres que pueden influir, y mucho, en nuestra capacidad de tener hijos. 

En este sentido, el Grupo de Interés de Endocrinología Reproductiva ha editado el libro ‘Estilo de vida y fertilidad’, un manual de hábitos saludables en el que 26 especialistas analizan los factores que afectan a la fertilidad, y que han acompañado de un decálogo en forma de folleto, que se distribuirá a través de 900 clínicas ginecológicas con el fin de que las conclusiones del libro lleguen al público general.

Reducir el nivel de estrés, realizar una actividad física moderada, no consumir drogas ni alcohol y evitar la obesidad así como el bajo peso son algunas de las recomendaciones básicas y a nuestro alcance. El frenético ritmo de vida de las sociedades modernas genera elevados niveles deestrés, que pueden provocar o empeorar una situación de esterilidad. Una pescadilla que se muerde la cola, especialmente cuando son las técnicas diagnósticas y los tratamientos de fertilidad los que provocan elevados niveles de estrés en la pareja, con el consiguiente impacto en su vida social y en la relación de pareja. 

En esta línea, el sobrepeso sería otro de los factores ambientales determinantes en reducir la calidad y la maduración ovocitaria en las mujeres. Según estimaciones de la OMS, en el año 2015 2,3 billones de adultos en el mundo tendrán sobrepeso, y más de 700 millones serán obesos, afectando a la capacidad fértil de ambos miembros de la pareja y propiciando una tasa de implantación menor, así como una mayor proporción de abortos. 

Otros agentes que está en nuestra mano controlar: el tabaquismo y la ingesta de café o alcohol.Mientras que en el varón el consumo crónico de alcohol puede producir atrofia testicular, en la mujer es posible llegar a dar lugar a amenorrea y disminución del tamaño ovárico. El tabaco, por su parte, contiene más de 4.000 componentes, algunos con claros efectos tóxicos: la mujer fumadora tiene menos gestaciones, y tarda más tiempo en conseguirlas que la no fumadora. En los hombres, por su parte, el consumo de tabaco podría disminuir la concentración y movilidad de los espermatozoides, afectando igualmente a su capacidad reproductora.

martes, 28 de febrero de 2012

Recuperar la Intimidad luego de la llegada de un Bebé

La llegada de un hijo cambia todo para la pareja: no sólo agrega un miembro más a la ecuación, sino que puede causar serios problemas en la vida íntima. Cambios físicos y hormonales suelen minar el deseo en las mujeres, incluso haciendo que para algunas el contacto sexual sea doloroso y hasta intolerable. Por suerte, los especialistas cuentan con consejos que pueden ayudar a recuperar la intimidad a quienes acaban de tener un bebé.



Lo primero es saber por qué ocurren estos problemas. La doctora Renee Horowitz, directora del Centro de Bienestar Sexual de Farminton Hills, declaró a Fox News que la primera causa de los problemas íntimos tras el parto es hormonal, ya que con la lactancia descienden los niveles de dopamina (hormona que proporciona la sensación de placer y de motivación), lo que resulta en una "baja de deseo".

Respecto al dolor físico que reportan algunas mujeres cuando intentan retomar su vida sexual tras el parto, Horowitz asoció estos episodios con el trauma en el perineo durante el alumbramiento. "Si no hay desgarro (en el perineo) la posibilidad (de sufrir dolor) es de un 11%", afirma la ginecóloga, y agrega que la posibilidad se eleva hasta un 40% en el caso de realizarse una episiotomía (incisión quirúrgica en el perineo) durante el parto.

Como si esto fuera poco, los cambios hormonales también diminuyen la intensidad de los orgasmos, causando que el dolor sea suficiente como para que las mujeres rechacen de plano reiniciar la vida íntima.




Medidas de amortiguación

Esto acaba por afectar profundamente la relación en la pareja. Por esta razón, Horowitz recomienda a los padres buscar espacios de tiempo en los que puedan estar los dos solos. "No es sólo sobre el sexo, sino la intimidad y si quieres mantener tu relación fuerte, es importante que mantengas esa intimidad", afirma la doctora.

"Incluso realizar juntos tareas como ir de compras o una simple salida que solo incluya besos y abrazos, puede ayudar". Tu pareja estará eternamente agradecida" de estos gestos, señala Horowitz.

"Una salida de noche, sólo los dos. Hagan que el otro se sienta especial, amado e importante en tu vida y el sexo vendrá después", recomienda la ginecóloga, puesto que si bien el sexo puede quedar fuera del menú tras el parto, la intimidad y el romance no.

post baby sex

Para Antonio Salas, presidente de la Sociedad Chilena de Sexología, la presencia del menor incluso puede jugar a favor de la relación, en lugar de debilitarla. "Complica la vida, pero no es una cosa en contra (…) es la consolidación de la familia. El poder ser fértiles y tener un hijo es una cosa grande, es una gran emoción que une más a las parejas", dice.

Salas advierte que también hay mitos en torno a la vida sexual después del alumbramiento. "Hay madres, hay abuelitas que meten miedo y dicen muchas cosas, pero eso es algo que ya va siendo olvidado. Había una abuela que cada vez que tenía un hijo se iba cuarenta días a la casa de sus papás", cuenta.

Asimismo, el sexólogo apunta a que no todos los casos se dan de la misma manera, por lo que algunas mujeres pueden volver a su vida sexual normal mucho antes que otras, sobre todo cuando el nacimiento ocurre mediante cesárea. "No hay ninguna incisión, así que a los 15 días (las mujeres) ya están aptas para tener relaciones sexuales", asegura

jueves, 16 de febrero de 2012

Relación entre la Infertilidad y el Tabaquismo


Fumar afecta al tiroides de la madre y al bebé Una investigación en la Universidad de Newcastle, sugiere que la exposición al humo del cigarrillo mientras se es un bebe puede reducir la fertilidad de una mujer.

Profesor Eileen McLaughlin ha completado un estudio de tres años, financiado por el Consejo Nacional de Salud y de Investigación Médica, sobre el efecto de tres productos químicos encontrados en los cigarrillos sobre el desarrollo de los ovarios y la fertilización del óvulo.

"Nuestro trabajo de laboratorio ha demostrado que la exposición a estas toxinas por la inhalación de humo de cigarrillo durante las primeras etapas de la vida podría conducir a una reducción en la calidad y el número de huevos en las hembras", dijo el profesor McLaughlin.

La investigación del profesor de McLaughlin ha sido publicado en la Revista de Ciencias toxicológicas y la Revista de Toxicología y Farmacología Aplicada.

Se ha solicitado financiación para estudiar el efecto que el fumar durante el embarazo podría tener sobre la fertilidad en las generaciones posteriores.


"Es ampliamente aceptado que el fumar durante el embarazo es perjudicial para el feto por muchas razones.

"Creemos que la exposición a estas toxinas como un feto reduce drásticamente la calidad de  los huevos y la cantidad antes del nacimiento y que esta reducción de la fertilidad puede ser transmitida a la siguiente generación.

Más de un tercio de las mujeres embarazadas en Australia bajo la edad de 25 años continúa fumando durante el embarazo. La insuficiencia ovárica prematura (antes de la edad de 40 años) es una de las principales causas de la infertilidad femenina, con un máximo de cuatro por ciento de la población femenina en todo el mundo afectados.

Tomado de Healthcanal.com

viernes, 2 de diciembre de 2011

La Comida Chatarra y la Fertilidad Masculina


La reciente investigación realizada por la prestigiosa universidad norteamericana en conjunto con la Universidad de Murcia de España, afirma que los hombres con una mala alimentación son más propensos a ser infértiles. Las grasas trans, afectarían gravemente el sistema reproductivo masculino.



Sorprendentes fueron los resultados a los que llegaron los investigadores de dos de las universidades más prestigiosas del mundo: la Universidad de Harvard (Estados Unidos) y la Universidad de Murcia (España). En un reciente estudio realizado descubrieron que la mala alimentación de los hombre, proveniente del alto consumo de “comida chatarra” , los haría más propensos a la infertilidad.
Para obtener los resultados, se analizó el esperma de 188 hombres que oscilan entre los 18 y 22 años, quienes antes fueron evaluados clínicamente para descartar cualquier tipo de enfermedad que afecte el semen.
Los primeros resultados indican que el consumo de comida chatarra, con alto grado de grasas trans, tiene un impacto negativo en el sistema reproductivo masculino.
“La principal conclusión de nuestro trabajo es que una dieta saludable parece ser beneficiosa para la calidad del semen. Una mayor ingesta de pescado, frutas frescas, cereales integrales, legumbres y verduras parece mejorar la movilidad de los espermatozoides”, explicó Audrey Gaskins, autor principal del estudio.
Asimismo, el experto destacó que a pesar de los resultados es necesario trabajar más para explorar la relación exacta entre la nutrición y la calidad del semen.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Clamidia

¿Qué es la infección por clamidia?
La infección por clamidia es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) frecuente, causada por la bacteria Chlamydia trachomatis, que puede afectar los órganos genitales de la mujer. Aunque generalmente la infección por clamidia no presenta síntomas o se manifiesta con síntomas leves, hay complicaciones graves que pueden ocurrir “en forma silenciosa” y causar daños irreversibles, como la infertilidad, antes de que la mujer se dé cuenta del problema. Esta infección también puede causar secreción del pene en un hombre infectado.

¿Qué tan común es la clamidia?

La clamidia es la enfermedad de transmisión sexual bacteriana reportada con mayor frecuencia en los Estados Unidos. En el 2009, los CDC recibieron notificación de 1,244,180 infecciones por clamidia de los 50 estados y el Distrito de Columbia. Una cantidad considerable de casos no se reporta porque la mayoría de las personas con clamidia no sabe que tiene la infección y no se hace pruebas de detección. Además, con frecuencia los pacientes solo se tratan los síntomas sin que se hagan pruebas de detección. Se calcula que todos los años se registran 2.8 millones de casos en los EE. UU. Frecuentemente, las mujeres vuelven a adquirir la infección si sus parejas sexuales no han sido tratadas.

¿Cómo se contrae la infección por clamidia?

La infección por clamidia puede ser transmitida durante relaciones sexuales vaginales, orales o anales. También se puede transmitir de madre a hijo durante el parto vaginal.
Toda persona sexualmente activa puede contraer la infección por clamidia. Entre mayor número de parejas sexuales tenga la persona, mayor es el riesgo de infección. Las adolescentes y las mujeres jóvenes que son sexualmente activas están expuestas a un mayor riesgo de infección porque el cuello uterino (la entrada al útero) no se ha formado completamente y es más susceptible a infecciones. Debido a que la clamidia puede transmitirse durante las relaciones sexuales orales o anales, los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres también están en peligro de contraer la infección clamidial.

¿Cuáles son los síntomas de la infección por clamidia?

A la infección por clamidia se le conoce como la enfermedad "silenciosa" porque la mayoría de las personas infectadas no presentan síntomas. Cuando se manifiestan, los síntomas aparecen generalmente entre 1 y 3 semanas después del contagio.
En las mujeres, la bacteria infecta inicialmente el cuello uterino y la uretra (el conducto urinario). Las mujeres con síntomas podrían presentar flujo vaginal anormal o una sensación de ardor al orinar. Algunas mujeres siguen sin tener signos ni síntomas aun cuando la infección se propague del cuello uterino a las trompas de Falopio (los conductos que transportan los óvulos desde los ovarios hasta el útero); otras mujeres presentan dolor en la parte inferior del vientre, dolor de espalda, náusea, fiebre, dolor durante las relaciones sexuales o sangrado entre los períodos menstruales. La infección clamidial del cuello uterino puede propagarse al recto.
Los hombres con signos o síntomas podrían presentar secreción del pene o una sensación de ardor al orinar; también pueden sufrir de ardor y picazón alrededor de la abertura del pene. El dolor y la inflamación de los testículos es poco frecuente.
Los hombres o mujeres que tienen relaciones sexuales con penetración anal pueden contraer la infección clamidial en el recto, lo cual puede causar dolor, secreciones o sangrado en el recto.
La infección por clamidia también puede presentarse en la garganta de las mujeres y hombres que han tenido relaciones sexuales orales con una pareja infectada.

¿Qué complicaciones puede haber si no se trata la clamidia? 

Si no es tratada, la infección puede avanzar y causar graves problemas reproductivos y de salud con consecuencias a corto y largo plazo. Al igual que la enfermedad, el daño que causa la clamidia es a menudo "silencioso".
En las mujeres, si la infección no es tratada, puede propagarse al útero o a las trompas de Falopio y causar enfermedad inflamatoria pélvica (EIP). Esto ocurre en alrededor del 10 al 15 por ciento de las mujeres que tienen clamidia y no han recibido tratamiento. La clamidia también puede causar infección en las trompas de Falopio sin presentar ningún síntoma. La EIP y la infección “silenciosa” en la parte superior del aparato genital pueden causar daño permanente en las trompas de Falopio, el útero y el tejido circundante. El daño puede ocasionar dolor pélvico crónico, infertilidad oembarazo ectópico (embarazo afuera del útero) que puede resultar mortal (en inglés). La clamidia también puede aumentar la probabilidad de adquirir la infección por el VIH, si hay exposición al virus.
Para ayudar a prevenir las graves consecuencias de la infección por clamidia, se recomienda que las mujeres sexualmente activas de 25 años de edad o menos se realicen una prueba de detección de la clamidia al menos una vez al año. También se recomienda que las mujeres mayores de 25 años con factores de riesgo de contraer clamidia (por ejemplo, si tienen una nueva pareja sexual o múltiples parejas sexuales) se realicen la prueba de detección anualmente. Todas las mujeres embarazadas deben hacerse una prueba de detección de la clamidia.
Las complicaciones entre los hombres son poco comunes. En ocasiones, la infección se propaga al epidídimo (el conducto que transporta el semen desde los testículos) y causa dolor, fiebre y, rara vez, esterilidad.
En muy pocos casos, la infección clamidial genital puede causar artritis que puede estar acompañada de lesiones en la piel e inflamación de los ojos y de la uretra (síndrome de Reiter).

¿Qué efectos tiene la infección por clamidia en la mujer embarazada y en su bebé?

Hay cierta evidencia de que en las mujeres embarazadas, las infecciones clamidiales que no reciben tratamiento pueden propiciar partos prematuros. Los bebés que nacen de mujeres infectadas pueden contraer infecciones clamidiales en los ojos y en las vías respiratorias. La infección por clamidia es una de las causas principales de neumonía precoz y conjuntivitis en los recién nacidos.

¿Cómo se diagnostica la infección por clamidia?

Existen pruebas de laboratorio para diagnosticar la infección por clamidia. En algunas pruebas se analiza la orina y en otras se requiere que la muestra sea obtenida de zonas como el pene o el cuello uterino.

¿Cómo se puede tratar la clamidia?

La clamidia puede ser fácilmente tratada y curada con antibióticos. Los tratamientos más frecuentes consisten en tomar una dosis única de azitromicina o doxiciclina durante una semana (dos veces al día). Las personas que son VIH positivas que tienen clamidia deben recibir el mismo tratamiento que las personas que no tienen el VIH.
A todas las parejas sexuales de la persona infectada se les debe hacer una evaluación, pruebas de detección y tratamiento, si es necesario. Las personas con clamidia deben abstenerse de tener relaciones sexuales durante 7 días después de tomar la dosis única del antibiótico o hasta finalizar el tratamiento completo de 7 días, para evitar contagiar la infección a sus parejas.
Las mujeres cuyas parejas sexuales no han recibido el tratamiento adecuado corren un alto riesgo de volverse a infectar. Tener infecciones múltiples aumenta el riesgo de que la mujer sufra graves complicaciones en su salud reproductiva, entre ellas la infertilidad. Las mujeres y los hombres con clamidia deben hacerse pruebas alrededor de tres meses después del tratamiento de la infección inicial, independientemente de que crean que su pareja sexual ha sido tratada.

¿Cómo puede prevenirse la clamidia?

La manera más segura de evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual es abstenerse del contacto sexual o tener una relación estable, mutuamente monógama, con una pareja a quien se le han hecho pruebas y se sabe que no está infectada.
Los condones de látex en los hombres, cuando se usan de manera habitual y correcta, pueden reducir el riesgo de transmisión de la clamidia.
Los CDC recomiendan que todas las mujeres sexualmente activas de 25 años de edad o menos y las mujeres de más edad con factores de riesgo de infecciones clamidiales (quienes tienen una nueva pareja sexual o múltiples parejas sexuales), así como todas las mujeres embarazadas se hagan anualmente pruebas para detectar esta enfermedad. El médico debería siempre hacer una evaluación de riesgos de enfermedades sexuales, la cual podría indicar la necesidad de realizar pruebas de detección con mayor frecuencia en ciertas mujeres.
Cualquier síntoma en el área genital, como por ejemplo una llaga inusual, flujo con olor, sensación de ardor al orinar o sangrado entre ciclos menstruales, podría significar que la mujer tiene una infección por una ETS. Si la mujer o el hombre tienen alguno de estos síntomas, deben dejar de tener relaciones sexuales y consultar a un médico de inmediato. El tratamiento oportuno de las enfermedades de transmisión sexual en las mujeres puede prevenir la EIP. Las mujeres y los hombres a los que se les ha informado que tienen una enfermedad de transmisión sexual y que reciben tratamiento, deben notificar a todas sus parejas sexuales recientes (con las que hayan tenido relaciones en los últimos 60 días) para que vayan al médico a examinarse para saber si tienen una ETS. No se debe reanudar la actividad sexual hasta que todas las parejas sexuales hayan sido examinadas y hayan recibido el tratamiento que necesiten.

Fuente: CDC

lunes, 11 de julio de 2011

La Edad de la Mujer y La Infertilidad


La infertilidad es cada vez más frecuente y una de sus causas más importante es la edad a la que la mujer empieza la búsqueda e ese primer embarazo.  Es común escuchar a alguien decir "que estará pasando?, antes las mujeres no tenían tantos problemas para salir embarazadas" y hasta cierto punto es cierto, entre las tantas razones para que esto sea así, una de las más importantes es la edad.
 
En tiempos previos la mujer se embarazaba por primera vez a los 20 años o 25 años, hoy día la mujer profesional empieza a buscar su primer embarazo 10-15 años después, a los 30-35 años lo que lleva consigo algunas complicaciones propias de la edad.

A los 35 años, la mujer, en su mayoría, ha tenido más parejas sexuales, por lo que ha sido expuesta a más patógenos que a través de infecciones agudas o crónicas pueden lesionar la mucosa de las trompas y producir alteraciones en el tejido interno de las trompas o incluso obstrucción de las mismas.

Con el paso del tiempo, algunas enfermedades que a los 20 años no tienen tanta importancia, pasan a tener gran relevancia, como la endometriosis y los ovarios poliquísticos entre otras, ya que se empieza a ver su efecto más dañino por la exposición prolongada a la misma.





Aparte de esto y de algunas otras causas queda la más importante, la edad de los óvulos.  En la paciente joven los óvulos son en su mayoría de buena calidad y son óvulos que de ser fecundados, seguramente evolucionarían a embriones buenos de muy buena calidad.  Luego de los 35 años y mucho más luego de los 40, la calidad de los óvulos disminuye importantemente, toda la maquinaria interna del óvulo puede no funcionar a la perfección pudiendo producir alteraciones desde la propia división meiótica del óvulo así como luego de ser fecundado, también en las divisiones celulares y en las divisiones de material genético, llevando a embriones que no son evolutivos o embriones con problemas de origen genético que lo más probable no van a lograr un embarazo.



El paso a dar es importante, visitar a su ginecólogo cada 6 meses - 1 año para detección temprana de cualquier enfermedad que pueda ser causa más adelante de infertilidad.  Consultar siempre que haya algún flujo anormal o sospecha de infección vaginal.  Antes de los 35 años, visitar un especialista en infertilidad si se tienen más de 6 meses intentando lograr embarazo sin éxito.  Luego de los 35 años, visitar un especialista en infertilidad desde que se inicia el proceso de búsqueda de embarazo.

jueves, 2 de junio de 2011

Preservación de la fertilidad mediante la Vitrificación de Óvulos

Los nuevos adelantos científicos han posibilitado la introducción de un nuevo y esperanzador avance en el campo de la medicina, preservar la fertilidad de la mujer manteniendo todo el potencial reproductivo de sus óvulos.
 Uno de los problemas existentes en la sociedad actual, responsable, en gran medida, del incremento de la infertilidad es el hecho de que la mujer ha tenido que retrasar su edad de gestación en función de necesidades sociales como finalización de los estudios, consolidación laboral y estabilidad social. La integración total en nuestra sociedad actual de la mujer, le está haciendo pagar un alto precio, desde el punto de vista Reproductivo, ya que ha retrasado la maternidad a momentos donde la cantidad o calidad de los óvulos puede disminuir o eliminar su capacidad reproductiva.

Los óvulos susceptibles de ser fecundados con un espermatozoide, van disminuyendo tanto en número como en calidad, a lo largo de la vida de la mujer y, por tanto, a medida que pasan los años van siendo menores las posibilidades de conseguir un embarazo. El periodo reproductivo de la mujer comienza a los 1 o 2 años de la menarquia (primer ciclo menstrual), y termina 6-7 años antes de la menopausia. Evidentemente hay excepciones, pero la mayoría de los embarazos se producen en este periodo.

Además, también existen muchos factores a los que nos exponemos, con mayor o menor frecuencia, y que pueden disminuir la capacidad fértil de los óvulos. Así, sabemos que infecciones pélvicas, sustancias tóxicas como amoniacos o formalinas (presentes en productos tan usuales como muchos tintes del pelo), el consumo o la exposición al tabaco, radiaciones, o determinados medicamentos son factores que van mermando la capacidad reproductiva de la mujer por el daño que se va produciendo en los óvulos.

Hasta ahora, cuando una mujer deseaba retrasar el momento de la maternidad tenía que decidir entre una disminución de probabilidades de conseguir el embarazo a causa de retrasar el momento de la concepción o bien, en caso de tener pareja estable, someterse a un ciclo de Fecundación In Vitro y congelar los embriones resultantes del mismo, con todos los problemas que desde el punto de vista ético e incluso legal se generaban. Si no tenía pareja, sólo quedaba la primera posibilidad o aceptar no tener nunca un hijo.

La Vitrificación

Con el desarrollo de esta técnica, estamos asistiendo a un cambio radical en cuanto a la planificación de la maternidad, ya que permite preservar los ovocitos, manteniendo su capacidad de ser fecundados, para cuando se considere conveniente. Los óvulos se congelan de forma instantánea, preservándolos a una temperatura de - 196º C, hasta el momento en que vayan a ser fecundados.

La vitrificación permite la congelación de los óvulos de forma instantánea, evitando la formación de microcristales de hielo, eliminando prácticamente, el riesgo de lesiones de las estructuras celulares. Una vez descongelados, la supervivencia supera el 90 % y la fecundación el 85% (similar a los frescos).

Indicaciones de la Vitrificación de Óvulos:
Retrasar la maternidad preservando la fertilidad es una de las indicaciones que se hacen muy importantes al día de hoy, ya que permite a la mujer con un buen potencial reproductivo, mantener intacta esta capacidad hasta que considere que ha llegado el momento de su maternidad. Se trata de una opción para la mujer, sin pareja o con pareja pero sin deseo gestacional en ese momento, que le permitirá ser madre cuando lo considere más oportuno.

Otras indicaciones importantes incluyen enfermedades que por ellas o por sus tratamientos comprometen seriamente la capacidad reproductiva de la mujer. La mayor parte están relacionados con la curación del cáncer, en especial quimioterapia. Estos tratamientos, aún siendo imprescindibles, afectan seriamente a los óvulos. En estos casos podemos proceder a vitrificar los óvulos antes de los tratamientos, manteniendo la fertilidad para cuando el problema de salud haya sido resuelto. Luego tras ser descongelados podrán ser fecundados y transferidos al útero de la mujer para conseguir el deseado embarazo. Lo mismo ocurre con los tratamientos de radioterapia, en estos casos también se puede recurrir a la transposición de los ovarios e incluso a la crioconservación de tejido ovárico completo, pero es la vitrificación de los óvulos la técnica que con mayor garantía nos permitirá preservar la fertilidad.

Además de las mujeres jóvenes diagnosticadas de cáncer que van a recibir quimio o radioterapia, estaría indicado en aquellas pacientes con enfermedades autoinmunes (lupus, artritis reumatoide) que vayan a ser tratados con citotóxicos, en mujeres jóvenes con endometriosis severa.

El proceso consta de varias etapas, primero, la estimulación ovárica controlada para lograr que el ovario produzca varios folículos (en su interior se encuentran los óvulos) en lugar del folículo único usual.  Luego, una vez alcanzado el tamaño deseado del folículo (aproximadamente día 10-11 del ciclo / día 8-10 de estímulo) se administra un medicamento que  promueve la maduración final de esos óvulos y permite programar la punción ovárica.  La punción ovárica para la extracción de óvulos se programa aproximadamente 36 horas luego de ésta inyección y la misma se realiza bajo sedación y con guía ultrasonográfica.  Una vez obtenido el líquido de cada folículo, este pasa al laboratorio de reproducción asistida donde son lavados, pelados y preparados para su vitrificación.  Finalmente, se procede a la vitrificación con medios muy complejos cuya función es la de proteger al óvulo y todos sus organelos para que conserve su potencial fértil y sea útil para el momento en que se desee utilizar.

En nuestro centro contamos con el equipo, la tecnología y el personal capacitado para brindarle a todas las mujeres que asi lo decidan la opción de poder conservar su potencial fértil hasta el momento en que decidan empezar una familia y tener hijos.